jueves, 22 de noviembre de 2012

Pulpo a la gallega


 El pulpo a la gallega (denominado como Polbo á feira o Pulpo á feira) es un plato tradicional de Galicia, y básico en su gastronomía, aunque su consumo se ha generalizado por toda España. Se trata de un plato festivo que está presente en las fiestas, ferias y romerías de Galicia y El Bierzo, de ahí su nombre "á feira".


 Ingredientes

  •     Pulpo según tamaño
  •     Aceite de oliva
  •     3 Patatas de cocer
  •     Sal marina gruesa
  •     Pimentón al gusto

Preparación

Si se compra el pulpo fresco, es aconsejable congelarlo durante al menos entre 2 y 3 días, ya que con esto se consigue que la carne quede más compacta a la hora de la coción y de manipularlo.

Una vez que lo hayamos descongelado, se pasa por el grifo con agua fría y se lava bien para que desprenda la mucosidad, entonces en una olla amplia y según el tamaño del pulpo se hecha agua hasta que lo cubra añadiendo sal gruesa y revolviendo para que se diluya, se prueba hasta que quede ligeramente salada.

Cuando el agua rompa a hervir, introducimos el pulpo una vez y lo sacamos, se espera unos segundos y repetimos la operación tres veces, a la tercera lo dejamos ya dentro de la holla, con esto se consigue que a los tentáculos se les rompa los tendones ó cartílagos y queden más comestibles.

En este momento añadimos las patatas para que se vayan cociendo; se debe tener en cuenta el tamaño del pulpo para controlar su punto de coción pinchando de vez en cuando con un tenedor en la cabeza. Si al pinchar entra con facilidad, eso indica que ya está cocido. Como las patatas ya se habrán cocido, se retiran con anterioridad.

Llegado a este punto, se saca el pulpo y se mete en un escurridor para que escurra el esceso de agua. Mientras esto ocurre, pelamos las patatas y en en una tabla las vamos cortando en rodajas no muy gruesas que iremos colocando en una fuente o plato de madera.

Por último, sólo nos queda ir troceando el pulpo al tamaño que más guste; se recomienda que no sean muy gruesas y a poder ser cortadas en chaflán, se suele hacer bien con unas tijeras o con un cuchillo bien afilado. Se van colocando encima de las patatas y ya sólo nos queda regar todo con abunadante aceite y espolvorear con el pimentón al gusto, picante ó dulce.

Espero que os haya gustado. 


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