martes, 13 de noviembre de 2012

Parque Nacional Timanfaya.



La isla de Lanzarote nace hace más de 18 millones de años producto de la agresiva acción volcánica, siendo esta isla la más antigua de Canarias. La conformación del Parque Nacional Timanfaya como lo conocemos actualmente, se explica por las erupciones ocurridas entre 1730 y 1736 que cubrieron de cenizas y material volcánico toda la isla, destruyendo campos de cultivos y pueblos. Son estas erupciones las causantes del nacimiento de los cientos de cráteres que hoy podemos observar en este magnifico lugar.

 Aun cuando no existe actividad volcánica (la última erupción se registró en 1824) hoy los científicos estudian las diversas fallas en la corteza de la isla y las cámaras de magma muy cercanas a la superficie, estas no revisten ningún riesgo para los habitantes, pero sin lugar a dudas causa impresión y admiración al visitante observar como un poco de agua introducida en una perforación en el suelo, se transforma en pocos segundos en un vigoroso geiser, o como un poco de hierva seca se quema al introducirla en una de estas perforaciones, todo esto gracias a los cerca de 200 grados Celcius que alcanza la cámara magmática a pocos metros de la superficie.

El parque nacional de Timanfaya se encuentra en los municipios de Yaiza y Tinajo de la isla de Lanzarote, Islas Canarias. Fue declarado Parque Nacional el 9 de agosto de 1974. Ocupa una extensión de 51,07km² del suroeste de la isla.

Timanfaya representa la mejor muestra de hábitat volcánico apenas colonizado por la vegetación, donde las peculiares especies que en él habitan lo hacen a expensas de la materia orgánica transportada por el viento (hábitat eólico). Se trata de un hábitat donde la presencia humana ha sido prácticamente nula siendo un auténtico laboratorio de investigación para procesos de colonización (fauna y flora), en él abundan variados elementos de interés científico, geológico y geomorfológicos de gran singularidad como hornitos, cuevas, malpaíses, etc., y de belleza paisajística.

Historia

Timanfaya es el resultado de un cruento episodio con dos claros procesos eruptivos históricos. El más largo e intenso se inició en 1730 y tuvo actividad hasta 1736. El más reciente tuvo lugar en 1824. Las erupciones, correspondientes al siglo XVIII, afectaron a un total de 195,2 km2, surgiendo los conos volcánicos asociados a fracturas tectónicas que presentan una orientación ENE-WSW. En 1824 tuvo lugar el último episodio eruptivo en Lanzarote. Hicieron su aparición tres nuevos conos volcánicos: Tao, Tingüatón o Volcán Nuevo y el Volcán Nuevo del Fuego o El Chinero, éste último es el único representante de dicho periodo dentro de los límites geográficos del Parque. Aún se recuerda el pasado con la manifestación de altas temperaturas en superficie, anomalías geotérmicas, que tienen como origen la existencia de un depósito o cámara magmática residual, situada relativamente cerca de la superficie, entre los 4-5 km de profundidad, haciendo posible que se registren temperaturas de hasta 610ºC a tan sólo 13 m de profundidad o entre 100 y 200ºC a ras de suelo.

Flora

Muy limitada como consecuencia de las duras condiciones climáticas. La precipitación media anual no supera los 125 mm de lluvia, con una elevada insolación y fluctuaciones importantes de temperatura en los ciclos noche/día. No existe representación del estrato arbóreo, lo que condiciona de forma drástica el paisaje. Pero la belleza paisajística se ve enriquecida por la presencia de seres vivos sobre las lavas, que añaden un cromatismo fuera de lo común: son los líquenes, capaces de vivir en un entorno tan hostil como el del Parque. Adquieren un protagonismo único, colonizando toda la superficie volcánica, orientados al N-NE y enfrentados a la influencia de los húmedos vientos alisios. Existen cerca de 200 taxones diferentes de líquenes. Sobre las lavas del tipo “aa”, de extrema rugosidad, llamadas malpaíses en Canarias, se instalan densas poblaciones de Stereocaulon vesubianum, principalmente en suelos horizontales y orientados a la umbría. En las laderas de los conos volcánicos, con una mayor cota y pendiente, influenciada por los vientos alisios, se instala la Ramalina bourgaeana, especie que exige una mayor humedad. Además de los líquenes, existen otros endemismos botánicos canarios y locales, como el salado blanco, que habitan sobre un substrato de materiales fragmentarios donde el suelo es poco estable.

Fauna

 Las condiciones climatológicas, duras y hostiles, limitan el número de especies de fauna vertebrada terrestre, dándose sólo tres: rata negra, musaraña canaria y conejo; y dos reptiles: el lagarto de Haría y el perenquén o salamanquesa. En relación a la avifauna, existe un flujo masivo de migrantes en primavera y otoño, siendo la mayor parte aves de paso o accidentales. De ellas, 22 especies pueden ser consideradas como invernantes. De la avifauna nidificante, se hallan representadas en el Parque un total de 17 especies repartidas en 16 familias, como la perdiz moruna, la tórtola, la lechuza común o el cernícalo vulgar. Timanfaya es el único Parque Nacional, de los ubicados en el archipiélago Canario, que acoge ecosistemas litorales. Su litoral está formado por acantilados de mediana altura con una zona de costa muy recortada, y tan sólo dos zonas de playa: la playa del Cochino y la del Paso. Son muy comunes los grandes grupos de cangrejos rojos, las lapas, y los pequeños burgados. La colonización del litoral de este espacio protegido ha sido rápida. Se puede contemplar una rica y variada fauna marina, como la estrella de mar, el pulpo, la sepia, la morena, la salema, el policromado pejeverde y la vieja.

Las Montañas del Fuego

Las Montañas del Fuego o Timanfaya forman parte de una amplia zona afectada por las erupciones volcánicas acaecidas en Lanzarote entre 1730-1736 y con posterioridad en el año 1824. Este largo proceso eruptivo, uno de los más relevantes y espectaculares del volcanismo histórico de la Tierra, cambió drásticamente la morfología de la isla quedando prácticamente sepultada una cuarta parte de la misma bajo un grueso manto de lava y ceniza.

El paisaje volcánico producido por la actividad volcánica comprende un perímetro total de 174 Km2, aunque el área protegida como Parque Nacional de Timanfaya sólo abarca una superficie de 51 Km2, donde sucedieron las erupciones más importantes.

Existen numerosas crónicas documentales históricas que describen los fenómenos volcánicos que acontecieron en la isla. Sin duda, el más conocido es el relato del cura de Yaiza Don Andrés Lorenzo Curbelo, que es reproducido por el Geólogo alemán Leopold Von Buch en 1825 en su obra "Descripción física de las Islas Canarias"

    "El primero de Septiembre de 1730, dice Don Lorenzo Curbelo, entre las 9 y las 10 de la noche, la tierra se entreabrió de pronto cerca de Timanfaya, a dos leguas de Yaiza. Desde la primera noche, una enorme montaña se levantó del seno de la tierra, y de su cima se escaparon llamas que continuaron ardiendo durante diecinueve días ? estaban acompañadas de una gran cantidad de lapilli, de arenas y de cenizas que se extendieron por los alrededores y de todos los puntos se vieron caer gotas de agua en forma de lluvia. Los truenos y las explosiones que acompañaron a estos fenómenos, la oscuridad producida por la masa de cenizas y humo que recubría la isla, forzaron más de una vez a los habitantes a huir?"

El Islote de Hilario

A lo largo de Timanfaya se originan lo que los vulcanólogos denominan "anomalías geotérmicas", esto es, temperaturas inusuales en la superficie que provienen del subsuelo, concretamente de una cámara magmática residual a poca profundidad. El núcleo principal de estas anomalías se sitúa en el Islote de Hilario, donde sus efectos son mostrados a los curiosos y visitantes por medio de los famosos géiseres, la combustión de aulagas o cocinando alimentos con el calor natural de la tierra.

    Esta zona de Timanfaya toma su nombre del lanzaroteño Hilario, personaje de leyenda, que después de la guerra de Filipinas vivió aquí como un eremita con la sola compañía de su camella. Hilario plantó una higuera que, aunque pegó, jamás dio fruto alguno porque "la flor no podía alimentarse de la llama".

    En el interior del restaurante "El Diablo" existe una obra de arte singular: en un "soco" artificial acristalado aparecen huesos de camellos y una higuera sobre el rofe negro. Se trata de un homenaje a la leyenda de Hilario.

El restaurante "El diablo"

Restaurante El diablo, Asador con calor de volcan.
En el Islote de Hilario podemos encontrar la huella artística de César Manrique en el restaurante "El Diablo". Realizado en 1970, esta sólida edificación presenta una planta circular, con muros cortina acristalados que iluminan el interior y actúan a modo de mirador sobre el paisaje volcánico. En el exterior, también de forma curva, discurre un amurallamiento que delimita la entrada. Todo el conjunto arquitectónico está cubierto de piedra seca, labrada, potenciando las tonalidades oscuras del material volcánico.

César utiliza las formas circulares, sinuosas, con profusión, tanto en los motivos arquitectónicos como en los ornamentales, en una clara alusión a los "socos" tradicionales que sirven para proteger las plantas del viento constante.

    Situado en lugares estratégicos de las Montañas del Fuego, podemos observar la figura de un diablo realizado en hierro oxidado. Este arquetípico símbolo de Timanfaya, creado por César Manrique, forma parte ya indisoluble de la propia naturaleza trágica y sublime del paisaje volcánico insular.

La Ruta de los volcanes

En el interior del Parque Nacional existe un tramo de unos 14 kilómetros acondicionado para su visita. El trazado de la carretera, perfectamente mimetizada con el entorno, se desarrolla a lo largo núcleo principal de las erupciones donde se localiza una concentración de elementos de interés geológico y geomorfológico, de gran singularidad, como hornitos, cuevas y malpaíses.

    La extrema fragilidad del entorno hizo necesario crear un recorrido que fuese capaz de, con una intervención mínima, sintetizar la belleza y la magnitud del mismo. La ruta de los Volcanes fue realizada bajo la dirección de César Manrique y Jesús Soto en 1968.

El Echadero de Camellos

Tan importante como los fenómenos geológicos es la manera de mostrarlos. Visitadas desde el siglo XIX por viajeros y científicos existe una cultura muy arraigada entre los lanzaroteños en hacer de esta visita una experiencia única e irrepetible. El paseo a lomos de camellos sobre el volcán es, sin duda, una de las estampas más clásicas de Lanzarote y conjuga el exotismo del transporte con la espectacularidad del entorno.

    Timanfaya es visitada anualmente por más de un millón y medio de personas siendo, conjuntamente con el Parque Nacional de las Cañadas del Teide, los Parques Nacionales más visitados de España. Esto supone una importante fuente de ingresos para la economía insular.

Informacion y servicios

Servicios: Bar y Cafetería.

Localización: Yaiza.

Tfno: 928.84.00.56 / 928.84.00.57.

Horario: Todos los días de 09:00 a 19:00. Verano (del 15 de Julio al 15 de Septiembre): de 09:00 a 17:45h.

Horario Restaurante: De 12:00 a 15:30h.

Ruta de los Volcanes: Última Visita: 17:00h.

Horario Recomendado: De 09:00 a 10:30h / 15:00 a 17:00h.

Enlaces






Videos







No hay comentarios:

Publicar un comentario