lunes, 22 de octubre de 2012

Pals, Mar y Montaña.



A escasos kilómetros del mar Mediterráneo, en plena Costa Brava, se despliega el trazado medieval de Pals. La comarca gerundense del Baix Ampordà tiene en esta localidad un bello casco antiguo declarado Conjunto Histórico Artístico. En el Recinto Gótico de Pals esperan al viajero bellas calles empedradas flanqueadas por casas nobles. La playa de Pals completa la visita de su recinto amurallado. En cualquiera de estos puntos se puede probar la cocina de la zona, basada en productos tanto del mar como de la montaña.
Historia

Pals, es un conjunto monumental histórico muy antiguo formado por el castillo, la villa y las murallas. A pesar de que no hay vestigios de época romana, su nombre evoca ese origen, Pals proviene del latín "Palus" que significa lugar pantanoso, y el castillo se llamaba "Castellarum Montis Aspero". Aunque podría ser debido y en honor a Palas Atenea, como Palau, Palencia... El castillo de Pals fue documentado por primera vez en 889 con el nombre de castillo de Mont-Áspre cuando el rey Odón I de Francia le hizo una donación. El segundo documento, data del año 994, por otra donación hecha por los condes de Barcelona, Ramón Borell y Ermessenda, cediendo la torre de Pals y la iglesia de San Pere al Obispo de Gerona. A finales del siglo X fue propiedad de la familia del caballero Gausfred Vidal. El 1065 el señorío de Pals fue devuelto a los condes de Barcelona. Entre el año 1380 y el 1482 estallan varias revueltas de campesinos llamadas Guerra de los Remensas que culminan con la guerra civil catalana contra Juan II. A raíz de este conflicto el castillo quedó muy dañado y el monarca permitió re-aprovechar sus piedras para reconstruir la iglesia de San Pere y las murallas de la villa. Sólo se conservó la torre circular, conocida actualmente como la Torre de las Horas. En el año 1501 y en tiempos del rey Fernando el Católico se organiza como municipio independiente con atribuciones de villa y poderes para imponer tributos.

Antiguo puerto de Pals

Según documentos históricos antiguos, en la costa de Pals había un importante puerto marítimo con movimientos de barcos, trasiego comercial de ventas y lugar de parada de embarcaciones, con una barra riquísima y valorada según los pescadores de la época (1607), como la mejor barra de sardinales de toda la costa catalana.

Algunos autores defienden que Cristóbal Colón no salió de Palos de la Frontera como señala la historia, sino de este puerto de Pals. Sin embargo dicha tesis ha sido rebatida, entre otros, por la mayoría de autores, incluidos los defensores de la tesis del origen catalán de Cristóbal Colón, como Nito Verdera o Francesc Albardaner, ya que las distancias recorridas y la diversa documentación existente no dejan lugar a duda de que la expedición zarpó de Palos de la Frontera, de donde, además, eran naturales los hermanos Pinzón. Por otra parte, la actividad portuaria de Palos de la Frontera quedó demostrada, tanto por las prospecciones geofísicas y arqueológicas realizadas en el antiguo Puerto de Palos por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de Madrid, entre 1989 y 1990, como por el estudio publicado por la Universidad de Huelva sobre el antiguo castillo y puerto de Palos de la Frontera. El historiador Julio Izquierdo Labrado publicó, en una de sus obras, algunos de los resultados del estudio, además de sus investigaciones sobre el puerto de Palos de la Frontera. También la difunta duquesa de Medina Sidonia, Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, conservadora del archivo de Medina Sidonia, indica que la elección de Palos de la Frontera no fue casual, sino que se debe a su antigua tradición marítima y las cualidades de los marineros de Palos, que tantos servicios habían hecho a la corona durante la Guerra de Sucesión Castellana.

Dicho puerto de Pals desapareció por el desvío del río Ter en el siglo XVIII cuando el Consejo del Reino, con la intención de evitar inundaciones, desvió su curso

Recinto Gótico

El casco historio de Pals se levanta sobre una colina rodeada de llanuras, que en su origen fue zona pantanosa. Esta configuración condiciona su visita, que acostumbra a hacerse en sentido ascendente. Uno de los exponentes más representativos de la villa es la Torre de las Horas, un magnífico ejemplar de torre románica circular, así como la iglesia de Sant Pere, con una curiosa sucesión de estilos que van desde el románico hasta el siglo XVIII. El punto culminante de esta ascensión es el mirador del Pedró, desde donde se pueden observar las islas Medes, el macizo del Montgrí, el Canigó y la sierra de la Albera. Además de las murallas y el trazado medieval de sus callejuelas, en Pals hay que buscar el detalle en los ventanales góticos, los arcos, los pozos, los umbrales de las puertas y un amplio abanico de rincones interesantes.
En la actualidad, el solar del castillo lo ocupa la casa de la familia Pi i Figueras, promotor de la restauración del Recinto Gótico de Pals. De factura moderna, esta casa mantiene los mismos rasgos arquitectónicos que el resto de la urbe. Calles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals. La muralla es otro de los lugares que transportan al viajero a la Edad Media. Cuatro torres de planta cuadrada se mantienen aún en pie, a pesar de que datan del siglo XII.

Lugares de interés


  • Museo - Casa de Cultura Ca la Pruna. Casa fortificada de los siglos XV y XVI. En ella se encuentran el Museo de Arqueología Submarina, una exposición permanente de vinos y cavas de Cataluña, una sala destinada a exposiciones y los útiles del primer boticario de Pals, el señor Desideri Ferrer.



  • La Muralla. Data del siglo XII - XIV. Actualmente se conservan cuatro torres de un mismo tipo: de planta rectangular y abierta de arriba a abajo por la cara que da al interior del recinto, cubiertas con bóveda de cañón o ligeramente apuntada. La villa se fue extendiendo hacia levante, poniente y mediodía. Por este motivo, el sector noreste es el que mejor se conserva.



  • Mirador Josep Pla. Se denomina así en honor al escritor de Palafrugell que tantas ocasiones describió en sus obras este mágico paraje desde el cual se conserva una magnífica vista panorámica del llano ampurdanés, con las islas Medes al fondo.



  • El castillo. Data del siglo IX. En 1478, el rey Juan II comunicaba al consejero de la isla, que a fin de construir, reparar y cubrir la iglesia, conseguía el permiso para aprovechar las piedras del castillo. Sólo quedó la torre del homenaje, dos puentes en arco rebajado, que comunicaban diferentes partes de la fortaleza, y la base sobre la que se construyó la capilla del edificio. Actualmente se encuentra la residencia privada de la familia Pi i Figueras. El doctor Pi i Figueras, médico natural de Pals, residente en Barcelona, adquirió el terreno donde antiguamente se encontraba el castillo.



  • Torre del homenaje. Magnífica torre de planta circular del XI y XII, construida sobre un podio de roca natural. Su altura es de 15 metros. Se la conoce como Torre de los Hores porque tras ser derribado el castillo, en el siglo XV, se colocó en ella un pequeño campanario gótico. Es interesante observar también las tumbas visigóticas situadas sobre la roca alrededor de la torre.



  • La iglesia de Sant Pere. Esta iglesia existía ya en 994. Parte de la piedra con la que se construyó procede del antiguo castillo de Pals. En ella se pueden apreciar las diversas tendencias arquitectónicas que la configuran: base románica, ábsides y nave de estilo gótico, portada barroca y campanario y entrepiso del siglo XVIII.



  • Las tumbas de la calle Mayor. Se han encontrado sepulturas diseminadas por toda la villa: en Ca la Pruna, junto a la Torre de les Hores, en la calle Mayor. Datan de la época visigótica, anteriores al año 1000.



  • Plaza Mayor. En este punto se encuentra el arco gótico de salida del recinto amurallado, que podría haber formado parte de una lonja o plaza cubierta, parecida a la que se conserva en Ullastret, y el edificio del actual Ayuntamiento.

Alrededores

A las afueras de la villa se extiende otra parte del municipio de Pals, los Masos de Pals, antiguo conjunto de masías (casas de campo catalanas) que actualmente acogen a un nutrido núcleo urbano. Y en la costa, la playa de Pals. Más de cuatro kilómetros de aguas transparentes donde el viajero podrá disfrutar del benigno clima mediterráneo y de todas las oportunidades de ocio que la Costa Brava ofrece. Campos de golf, deportes náuticos y visitas al Parque Natural Illes Medes son sólo algunas de ellas.

Gastronomia

Pals también se convierte en una excelente oportunidad para acercarnos a la gastronomía del Baix Ampordà, que aúna productos del mar y la tierra. Las habas y los guisantes de la huerta aparecen junto a esqueixadas (ensalada de bacalao), escalivadas (asado de berenjena, cebolla y pimientos) o guisos de pollo o conejo con marisco. Por su parte, gambas, lubinas y doradas se preparan de multitud de maneras. Entre los postres, las frutas tienen una gran importancia (fresas, melocotones, melones, sandías, naranjas...), y se convierten en verano en helados y sorbetes.

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