viernes, 5 de octubre de 2012

Cañón de los Almadenes, Murcia


  Al noroeste de la Región de Murcia, a medio camino entre los términos municipales de Cieza y Calasparra, el curso alto del río Segura descubre uno de los parajes más bellos de la Región: el Cañón de los Almadenes.

  Una superficie de 116 hectáreas de este espacio se encuentra protegida desde 1992, circunstancia que ha permitido conservar gran parte de la riqueza natural y patrimonial del paraje. El Cañón de los Almadenes aparece como un paisaje insólito en las últimas estribaciones de las sierras del Molino, la Palera y el Almorchón, limitado en su margen izquierda por el sinclinal de La Campana y el Alto de la Serreta.

    El río Segura ha tallado esta profunda hendidura a lo largo de millones de años, aprovechando los accidentes tectónicos y plegamientos de la alineación montañosa de las sierras del Molino y la Palera, dando lugar a un desfiladero de cuatro kilómetros de longitud, con paredes verticales que en algunos tramos llegan a superar el centenar de metros de profundidad.

 
  La naturaleza se muestra caprichosa en este rincón del municipio ciezano, las condiciones climáticas, litológicas y tectónicas han dado lugar a modelados y fenómenos naturales característicos de la zona. Tal es el caso del paraje kárstico del lapiaz de Los Losares con su peculiar fisonomía de surcos estriando la roca, así como de las numerosas cuevas, simas y abrigos rocosos abiertos en las paredes del cañón y la presencia de fuentes de agua, entre las que destaca la Fuente del Gorgotón, un manantial de aguas templadas único en la Región de Murcia.

    El Cañón de los Almadenes ha estado habitado desde el Paleolítico, las cuevas y abrigos rocosos de sus escarpes fueron el lugar elegido por pobladores prehistóricos para refugiarse, atraídos por la riqueza de recursos naturales de un área recorrida por el río Segura, donde las tierras son fértiles para el aprovechamiento agrícola, existiendo salinas y canteras explotadas desde tiempo inmemorial. La Cueva-Sima de La Serreta es uno de los enclaves más populares del Cañón de los Almadenes, declarado Bien de Interés Cultural por la Ley de Patrimonio Histórico Español, y atesora un legado de pinturas rupestres esquemáticas de incalculable valor.

    Las aguas del río Segura a su paso por el cañón son limpias y bravas, generando zonas de rápidos y remolinos en tramos provistos de obstáculos, que permiten la práctica de deportes de aventura, contribuyendo al atractivo turístico del enclave. Resulta un deleite para los sentidos ver descender las enérgicas aguas del río en su recorrido por el Cañón de los Almadenes, flanqueado en ambas márgenes por manchas del bosque de ribera, último reducto de frondosas en la Región de Murcia, al tiempo que sobrevuelan entre las paredes del desfiladero aves rapaces y murciélagos que encuentran en grutas y abrigos su refugio. Es posible visualizar ejemplares de cabra montesa encaramados por riscos y farallones, así como alguna nutria, ya que la calidad de las aguas del Segura en este tramo de su trayectoria hasta el mar ha permitido la conservación de este mustélido.

    La riqueza natural del Cañón de los Almadenes le ha valido ser propuesto como Lugar de Importancia Comunitaria (L.I.C.) y formar parte de una Zona de Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.), estando incluido dentro de la Red Natura 2000, una gran red de espacios naturales a escala europea. Para su desarrollo se ha constituido el Consorcio Turístico Cañón de Almadenes, en el que participan los municipios de Cieza y Calasparra y que ha sido dotado con más de 4 millones de euros para el desarrollo de actuaciones turísticas, culturales, medioambientales y promocionales que pongan en valor este entorno natural único en la Región de Murcia.

La vida humana en el cañón

El Cañón de los Almadenes ha sido habitado desde época paleolítica, hace más de 12.000 años, según demuestran los hallazgos arqueológicos. En las cuevas y abrigos rocosos que acoge este estrecho pasillo ciezano de rocas y agua existen restos de pobladores, que vieron en estos parajes el lugar idóneo para asentarse, aprovechando los ricos recursos naturales que rodean el enclave. El agua del río Segura ha sido un elemento primordial para el avance de las sociedades prehistóricas que han habitado la zona, evolucionando de cazadores-recolectores a ganadero-agricultores.

   Las culturas del Neolítico ciezano comenzaron con el cultivo de cereales, que se extendería hasta el mundo romano. En época Imperial también se utilizó una de las cuevas de este cañón como refugio y abrigo, pero sería una obra hidráulica, la que destacaría como proyecto de futuro: la realización de lo que en la actualidad se conoce como una acequia. Estas acequias, que partían desde las cercanías de la Cueva-Sima de La Serreta, se verían multiplicadas con la llegada de los musulmanes, que también aprovecharían las surgencias de agua cercanas para crear salinas de interior en el cauce de las ramblas.

   Con el paso del tiempo se explotarían también recursos como las canteras de piedra, que afloran en diversas partes del Cañón de los Almadenes, pero sería en el siglo XX cuando se instaló en la zona, aprovechando la fuerza del agua del río Segura, una Central Hidroeléctrica que aún continúa en funcionamiento. En los últimos años la proliferación del turismo de naturaleza ha sido un aliciente más para conservar la belleza del cañón, haciendo hincapié en reforzar el sentido cultural y medioambiental que desde tiempos pretéritos ha acompañado a las aguas del Segura en su paso por Los Almadenes.

Turismo

El Cañón de los Almadenes ha sido en los últimos años un foco de atracción para diversas actividades turísticas, debido a sus numerosos atractivos y a las acciones emprendidas por su nuevo Plan de Dinamización Turística. Descensos en balsa, recorridos por parajes naturales, escalada, senderismo y visitas a las cuevas prehistóricas resumen un conjunto de actividades que hacen del cañón un excelente destino para los amantes del turismo cultural y de naturaleza.

   Tres son las grandes zonas que acumulan recursos turísticos en este paraje: el río Segura, Los Losares y el Alto del Almorchón. En torno al río Segura y Los Losares existen numerosas actividades de turismo activo, así como algunos espacios que son utilizados para el recreo, destacando de ambas:

·         Descenso en balsas por el interior del cañón. Se realiza solamente una vez al año, a modo de concurso, tanto para evitar el posible deterioro del medio, que se produciría ante una utilización continuada como por la peligrosidad del recorrido. El descenso transcurre desde la presa de La Mulata hasta Cieza, siendo variable el número de balsas y personas, así como la fecha de celebración.

·         Paseo en balsa neumática: En la zona del Cañón que ocupa el término municipal de Calasparra también se realiza un descenso en balsas de bajo riesgo en el que, además de poder disfrutar de las aguas del río Segura y de bosques de ribera, se visitan los Abrigos del Pozo o Cueva de los Monigotes, uno de los ejemplos con Arte Rupestre prehistórico incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dentro de las Pinturas Rupestres del Arco Mediterráneo.

·         Senderismo: Una de las actividades más frecuentes relacionadas con el Cañón de los Almadenes y con el río Segura es la práctica de senderismo en su margen derecha. Uno de los recorridos más espectaculares comienza en la presa de La Mulata y discurre por una senda no exenta de dificultades hasta la mitad del cañón, alcanzando la parte superior de la cornisa desde donde se divisa todo el cañón. El último tramo se realiza campo a través hasta la central eléctrica, siempre llevando como referencia los postes de madera de un tendido eléctrico abandonado.

·         Yacimientos arqueológicos: Una de las actividades más demandadas por su impacto cultural es la visita a la Cueva-Sima de La Serreta, en la que el visitante descubrirá la evolución cultural ocurrida en la Prehistoria de la zona, así como la única casa romana cueva de toda la Península Ibérica. Algunas de las cavidades de la zona permiten realizar espeleología, pero siempre poniéndose en contacto con el Ayuntamiento de Cieza y algún grupo de espeleología de la ciudad.

·         El río Segura: Los parajes utilizados por los visitantes para el recreo son el Gorgotón y la carretera de la Central de Almadenes. En el primero existe una surgencia de agua templada, que hace del lugar un espacio único para el baño mientras que en el segundo entorno se pueden observar espectaculares vistas del cañón colocándose en la última curva antes de llegar a la central.

   En el Alto del Almorchón y su entorno se ofrecen los siguientes usos turísticos:

·         Escalada: La cara sur del macizo es una zona adecuada mediante vías abiertas para la realización de escalada deportiva.

·         Zona de ocio: La Fuente del Obispo es un área recreativa en la que disfrutar de actividades relacionadas con el medio ambiente.

  También son interesantes para los amantes del senderismo los PR (Pequeños Recorridos) y GR (Grandes Recorridos) que atraviesan el Cañón de los Almadenes en alguno de sus puntos:

 El PR-4, creado por el Ayuntamiento de Cieza y llamado Ruta del Salto de Almadenes, tiene una extensión de 10'5 kilómetros y un recorrido circular, partiendo y concluyendo en el paraje del Salto de Almadenes. Su dificultad es media, encontrándose su punto más elevado a 433 m. sobre el nivel del mar.

 El GR-7 E-4, denominado Ruta del Almorchón, discurre a través de 23 kilómetros del término municipal de Cieza, siguiendo el camino que bordea El Almorchón, atravesando los Cabezos Negros hasta llegar a la carretera del Embalse de Alfonso XIII. Su dificultad es media y el punto más alto del recorrido se encuentra a 357 metros sobre el nivel del mar.

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