jueves, 19 de julio de 2012

Tembleque – Toledo


Si hay lugares singulares y pintorescos en Castilla-La Mancha, éste es uno de ellos.


Las tierras toledanas donde se asienta Tembleque estuvieron pobladas desde la época de dominio celtibérico. Poco se sabe de Tembleque durante la dominación romana y luego visigoda.

Del dominio musulmán (periodo emiral, califal y almorávide) durante siglos paso a manos cristianas coincidiendo con la toma de Toledo acaecida en 1085 cuando Alfonso VI da el gran paso de gigante que supone conquistar Toledo, la vieja capital del extinto Reino Visigodo y una de las joyas de la España árabe.

La Orden de San Juan se hace cargo de la zona a partir las guerras que castellanos y almohades protagonizan durante la segunda mitad del siglo XII y domina el territorio durante siglos.

Está situada en el centro geográfico de la península Ibérica. Está ubicada junto a la autovía A-4 que une Madrid con Andalucía. La distancia que la separa de Madrid es de 92 km y de la capital de la provincia de 55 km. Su altitud sobre el nivel del mar es de 635 m.

Historia

 La historia de Tembleque está ligada a la de la ciudad de Toledo. Por su situación geográfica, se asocia la villa de Tembleque al territorio carpetano, romanizado a partir del 193 a. C. año en que es conquistada Toletum (Toledo). Con el declive de Roma, la región será ocupada por los visigodos y en el 711 por los ejércitos musulmanes fue conquistada por las tropas cristianas tras la toma de Toledo por Alfonso VI, en 1085, y puesta bajo el dominio de Consuegra. Hacia 1183, el rey Alfonso VIII de Castilla dona Consuegra y todo su territorio a la orden de San Juan de Jerusalén.

 Tras la batalla de las Navas de Tolosa, el prior de la Orden de San Juan otorga carta de población a Tembleque en 1241. En 1509, la Reina Juana le otorga la condición de Villa. La buena situación de la villa, la importancia que cobra la venta de lana, y por tanto importancia de la trashumancia hacen que en este periodo Tembleque viva una etapa floreciente.

 Durante la Edad Moderna la villa experimenta una fase decadente que se acrecientan durante los siglos XVIII y XIX. En el siglo XX, tras la mecanización agraria, su población se ha estabilizado en torno a los 2.500 habitantes, que dependen en su mayoría de las actividades agrarias y del sector servicios. Desde los años 90, la implantación de fábricas y las buenas comunicaciones de la localidad han permitido a Tembleque mantener su población y diversificar sus ocupaciones.

Personajes ilustres

 La Villa ha sido cuna de personajes ilustres. Entre ellos se encuentran: Fray Martín de Rojas y Portalrrubio, del hábito de San Juan, Obispo de Malta y Teólogo; don Antonio del Campo Borja, obispo de Milán; Fray Francisco Sánchez Grande, confesor de Felipe IV; don Manuel López Pintado, almirante de la Armada de Indias, primer marqués de Torreblanca, vizconde de Cabrera por concesión de Felipe V, caballero del hábito de Santiago; don José Antonio López Gil, carmelita descalzo, provincial de su orden y obispo de Jaca; don Antonio Fernández Alejo, caballero del hábito de Santiago; que construyó su palacio en este término el cual es conocido con el nombre de "Casa de las Torres".

Monumentos

 Plaza Mayor

Edificación típicamente manchega, de planta cuadrada con pórtico de columnas de granito y corredores en su planta superior, con soportes y ornamentación realizados en madera siguiendo las orientaciones de las construcciones de uso popular del siglo XVII. Las ornamentaciones realizadas en yeso representan cruces de la Orden de San Juan de Jerusalén, como tributo a su tutela medieval. Diseñada para cumplir una doble función, la pura urbanística y centro de la vida de la población y la de plaza de toros, por lo que los corredores en sus dos alturas superiores son abiertas. En uno de sus lados está el Ayuntamiento, construido en 1654; el acceso principal está cubierto por un voladizo coronado por un mirador a cuatro aguas. La mayor parte de las columnas y pilares originales fueron substituidos a finales del s XX por otros nuevos.

 Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

 Es de estilo gótico, de carácter urbano. Se empieza a construir a partir de 1509, en homenaje a las aportaciones que hizo el Cardenal Cisneros por participar en la Campaña de Orán, para extender el cristianismo en una región musulmana. Es una construcción muy rápida. La iglesia se levanta de cabeza a pies. Se supone que en 1527 estaba terminada. Su construcción es una nave con cabecera ochavada, tiene un crucero sobresaliente en planta y en alzada y una nave dividida en cuatro crujías y torre a los pies del lado del Evangelio que es sobresaliente en planta. Posee la iglesia dos hermosas capillas, que al ser tan desarrolladas pueden considerarse edificios con entidad propia; son las de Jesús Nazareno (patrón del pueblo) y la Virgen del Rosario, construida en el siglo XVII en estilo barroco por la familia Fernández Alejo. De notable interés, aunque destruidos en la guerra civil, eran el ógano y el retablo mayor. Este retablo, se estructuraba en un basamento, cuatro cuerpos superpuestos y un ático, divididos a su vez en intercolumnios, donde se alojan esculturas, y calles integradas por pinturas. En la calle central estatuas y alto-relieves representaban a San Juan Bautista, la Virgen rodeada de ángeles, la coronación de la Virgen por la Trinidad, el Salvador sobre el globo o mundo, y Cristo crucificado, la Virgen y San Juan en el ático. Coronando el retablo un medallón con la figura del Padre Eterno. Contemplaban el conjunto toda una serie de escenas de la vida de Cristo y de la Virgen, en los intercolumnios laterales y en el basamento relieves de la creación del mundo y de la vida de Adán y Eva. La obra escultórica, pintada y estofada en su totalidad, aunque hábil, carecía no obstante de firma de ejecución; de mayor calidad era la obra pictórica. Especial mención merecen también las dos estatuas funerarias de la capilla de San Ramón, ejecutadas en alabastro, representan al honrado Juan Antonio de la Torre y su mujer María Díaz. Desde el punto de vista técnico no ofrecen mucho merito, sin embargo, son buen testimonio para reconocer la vestimenta de la primera mitad del siglo XVI y además, pertenecen a una de las tipologías funerarias más bellas: los orantes. El alzado presenta sus tramos cubiertos por bóvedas en estrella que descansan sobre pilares de pequeñas columnillas o sobre columnas renacentistas. Es de un gótico final isabelino en transición con el renacimiento. Las cuatro clumnas del crucero don lisas mientras que las de la nave son nervadas separandose en el techo para formar las nervaduras Las partes nobles son de sillería y en las menos nobles se emplea la mampostería. La cabecera es toda de sillería. La fachada se empieza con sillería y se termina con mampostería ordinaria. El arco Carpanel es el clásico del gótico isabelino, se traza a partir de tres puntos. La portada principal es arquivoltada, es decir, se hace más pequeña hacia dentro a través de arcos, en este caso, cinco. Estos arcos descansan sobre jambas a través de capiteles decorados. Sobre la puerta se dispone una crestería en forma estrellada y decorados por florones con motivos vegetales. Las enjutas son los triángulos que forman los ángulos. Están decorados con sendos escudos cisnerianos insertos en una guirnalda de tipo clásico. En los lados de la puerta se disponen sendos pináculos abondados al muro y decorados en su parte superior mediante una labor de celosía. Coronando el conjunto se dispone un entablamento de influencia clásica que recuerda también a los Álpices mudéjares. La torre de campanas es obra de muy bella línea, en la que se emplean ricos materiales de sillería almohadillada y mampostería. Se construye en 1611, siguiendo las trazas del arquitecto Hernán González de Lara. Es una construcción de planta cuadrada, que evoluciona a una forma octogonal de estilo muy posterior. El último tramo es de bella sillería almohadillada, que recuerda mucho a la fachada del Hospital de San Juan Bautista de Toledo, llamado también de Afuera. La torre finaliza con una balustrada renacentista, con adornos del mismo estilo y agudo chapitel.

 Casa de las Torres

 La Casa de las Torres como vulgarmente se denomina al palacio de los Fernández-Alejo, es lugar obligado para toda clase de excursionistas. La grandiosidad de su arquitectura, así como el ser uno de los últimos edificios barrocos construidos en España, acrecienta su importancia. La construcción del palacio fechado 1753 según consta en la fachada en, figura en la fachada, fue idea personal de don Antonio Fernández-Alejo, uno de los miembros de esta ilustre familia de Tembleque, que quiso así materializar parte de la gran fortuna hecha en América. A su vuelta, hizo levantar esta insigne obra con maderas importadas y toda clase de materiales nobles, recreando una hacienda de las Indias con todo lo necesario para autoabastecerse La fachada está adornada por el escudo de armas de la familia que aparece flanqueado por sendas carabelas, y que sirve de coronamiento para la calle central. De planta cuadrada y alzado en tres pisos, su fachada aparece enmarcada por dos torres, cuya silueta anticipa el edificio desde lejos. Fábrica de mampuesto con sillares de esquina, presenta los muros decorados con varios rectos y de medio punto, de molduración sencilla, protegidos por rejas y barandillas de buena forja. La máxima ornamentación se concentra en la fachada principal labrada en piedra, así mismo de tres cuerpos correspondientes a los pisos. Llaman la atención en el segundo de ellos los frontones curvos que rematan los vanos, así como el balcón presidencial, cuya rejería de línea ondulante, imprime la nota de mayor movimiento a la fachada. No existe rivalidad entre exterior e interior en este palacio, pues posee muchas y bellísimas habitaciones y estancias, de entre las cuales, el patio, de sabor renacentista, se lleva las mayores alabanzas. El palacio fue saqueado durante la guerra civil española quemándose la importante colección de pintura francesa que decoraba sus paredes, posteriormente de usó como granero por el Servicio Nacional del Trigo y se habilitó temporalmente como cuartel de la Guardia Civil. A finales del s XX se consumó el saqueo de puertas y rejas. Después de realizar Bellas Artes su consolidación y restauración general de estructura y techumbres se procedió a la restauración total de los paramentos exteriores, aunque derribando los edificios anejos (cuadras, graneros, bodega, almazara, horno) que en su mayor parte estaban en ruinas así como la zonas del servicio centradas en torno a un hermoso patio con cuatro hermosas columnas de caliza. Declarada Monumento Histórico Artístico desde 1979.

 Ermita de la Veracruz

 Edificio de tipología atípica y singular, de planta centralizada y resuelto en un octógono coronado por cúpula que no se trasdosa al exterior, cuyos antecedentes más remotos pueden encontrarse en el Santo Sepulcro de Jerusalén, y más recientemente en el románico del XII, como las iglesias de Ennate y Estella y en la Veracruz de Segovia. En ella ha permanecido enterrado durante muchos años un miembro de la ilustre familia de los Torres. Por su extrema sobriedad y pureza arquitectónica puede fecharse en la segunda mitad del siglo XVIII. Ha sido rehabilitada por la Escuela Taller Tembleque III para biblioteca y archivo municipal.

 Ermita de la Purísima Concepción

 Edificio de una sola nave con crucero, destacando en altura y no en planta y cabecera recta. El acceso se realiza por un pequeño pórtico lateral izquierdo, puesto que el acceso de los pies está cegado. En este mismo lado, a la altura del crucero, tiene adosada una pequeña capilla pentagonal, que se interioriza en un heptágono de fábrica evidentemente posterior. Fue restaurada por la Escuela Taller de Restauración de Tembleque en los años 1985-1988.

 Casa de Postas

 Construída en le siglo XVIII. Tiene planta rectangular, de 60 X 40 metros, estructurada en tres cuerpos y dos pisos de eje central y cuatro alas laterales. Actualmente es conocida con el nombre de "Cuartel Viejo".

 Ermita del Cristo del Valle

Llamada también del Cristo de la Palma. Está ubicada en las proximidades del embalse de Finisterre. Construida en el siglo XVII, destaca por la decoración en cornisas, pilastras y bóvedas realizadas con motivos florales de estilo barroco. En la actualidad se celebran en la ermita dos romerías al año: una el segundo domingo del mes de Mayo, y otra el último domingo de septiembre.

 Ermita de San Antón

 Construida en el siglo XVIII. Está situada en el típico y popular barrio de San Antón, De arquitectura popular de la época.

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