martes, 31 de julio de 2012

Conjunto monumental de Ujué


La villa de Ujué está situada en la parte oriental de la Comunidad Foral de Navarra dentro de la Zona Media de Navarra y en la Sierra de Ujué a una altitud de 815 msnm. Su término municipal tiene una superficie de 112,57 km² y limita al norte con los municipios de Lerga y Eslava, al este con el de Gallipienzo, al sur con los de Murillo el Fruto, Santacara y Pitillas y al oeste con los de Beire y San Martín de Unx.

Está dominado casi en su totalidad por la Sierra de Ujué que forma una especie de apéndice desgajado del conjunto montañoso formado por las Sierras de Alaiz, Izco y Orba, extendiéndose en dirección Norte-Sur, desde la de Izco a Murillo el Fruto. Las aguas que caen a la sierra unas van al río Aragón y otras al río Zidacos y así la sierra hace de divisoria hidrográfica parcial.

Historia

Edad Antigua

Los orígenes de esta villa son confusos, desconociéndose la fecha exacta de su fundación. Ya antes de la dominación romana existían núcleos de población vascona diseminados por la sierra, como lo atestiguan recientes descubrimientos arqueológicos.

La romanización fue intensa en el piedemonte y en las inmediaciones de la ermita de Santa María la Blanca se han encontrado dos aras dedicadas a Júpiter y a la divinidad indígena de Lacubegi.

En las excavaciones arqueológicas efectuadas en la primavera del año 2009 en la zona de la cabecera románica de la iglesia fortaleza se han encontrado restos de una anterior iglesia prerrománica y varios enterramientos que los arqueólogos datan como tardo romanos del siglo IV. También hay indicios de una construcción romana de esa misma época.

Edad Media

La primera constancia escrita del lugar aparece bajo el nombre de Santa María de Uxue a finales del siglo VIII o principios del IX, cuando Íñigo Arista erigió el primitivo castillo-fortaleza, como una avanzadilla de su reino contra el Islam que se extendía por la Ribera.

Uno de los primeros relatos sobre Ujué proviene de Al-Himyarí, quien habla de los castillos fortificados que formaban el sistema de defensa del Reino de Pamplona. En su crónica escribe: “Otra localidad, de nombre Santa María, es la primera de las fortalezas que forma parte del sistema defensivo de Pamplona. Es la que está construida con más solidez y ocupa la posición más elevada.”

Durante los siglos IX y X aparece con el nombre de Santa María y como fortaleza fronteriza de montaña. En los siglos IX, X y XI se recogen los topónimos de Ussue y ya en el siglo XII se escribe Santa María de Uxua.

La fortaleza, y el poblado surgido a su entorno, se constituye en villa hacia el año 1076. Desde dicho año Ujué estuvo bajo los auspicios de Sancho Ramírez, el primer rey de Navarra y Aragón, quién fundó la iglesia de Santa María, según un documento de donación fechado en el año 1089 y se amplían las dependencias del castillo. Así mismo, el rey le concede fueros, por los que se estipula que fuera villa realenga y sus vecinos libres e ingenuos, sin que pudieran ser enagenados en señorío

Alfonso el Batallador conquista los reinos de Tudela y Zaragoza treinta años más tarde y, ante la falta de acoso musulmana, Ujué entra en decadencia y muchos de sus vecinos emigran hacia la llanura.

La entronización en Navarra los reyes de la Casa de Évreux hace que Ujué vuelva a recuperar su importancia, pues los reyes Carlos II el Malo y su hijo Carlos III el Noble manifestaron su predilección por el santuario de Ujué.

Aunque se repite hasta la saciedad que Carlos II mandó erigir la iglesia gótica, nuevos estudios hacen suponer que ya estaba en pie cuando comenzó su reinado. Obra probada de Carlos II es la construcción en Uxue de un Estudio General o universidad, iniciándose las obras que se abandonarían años más tarde por falta de recursos económicos. Se dice que ordenó hacer el revestimiento de plata de la imagen de la Virgen aunque la imagen tiene trabajos de orfebrería anteriores a esta época. Pese a que el rey Carlos II de Navarra pasó a la historia con el sobrenombre de "el Malo", amó Ujué y a su Virgen, a la que donó su corazón, conservado en la actualidad en una arqueta en la cabecera de la iglesia.

Carlos III el Noble organizó frecuentes peregrinaciones al Santuario de Ujué, desde su corte de Olite. Esta costumbre la mantuvo su hija, la reina Blanca de Navarra, quien al morir, ordena en su testamento ser enterrada en la iglesia de Ujué. Esta disposición testamentaria no se cumplió, probablemente por las guerras civiles que por aquellos años ensangrentaban el Reino de Navarra, y Doña Blanca quedó enterrada en Santa María la Real de Nieva, donde falleció.

Doña Leonor, hermana de doña Blanca, interviene para frenar la decadencia de Ujué, tras su segregación de Pitillas. Organiza varias peregrinaciones al Santuario y libera de impuestos a todos los vecinos de la villa. En 1482 se inicia un nuevo resurgir de Ujué.

Edad Moderna

Tras la Conquista de Navarra por parte de la Corona de Castilla se produce un aumento de la población de Ujué. El Cardenal Cisneros dio orden de derribo de la fortaleza, orden que no se cumplió en cuanto a la Iglesia con sus dos torres almenadas y la casa parroquial o palacio de Carlos II. Son lo único que se conserva en la actualidad tal y como estaban antes de la conquista.El resto de edificaciones sí que quedaron desmochadas.

En lo más alto del pueblo, se encuentra unos terrenos bastante amplios denominados Castillazo.

Ahí es donde se levantaba la zona eminentemente militar. Dentro de esos terrenos y en la zona junto a la Iglesia es donde se encuentran las ruinas del edificio de la universidad de Carlos II, un aljibe en lo que pudo ser el patio de armas y los cimientos de un gran torreón que fue demolido.

A partir del siglo XVI las piedras de los edificios demolidos del Castillazo fueron empleadas en diversas edificaciones anexas a la Iglesia y en la construcción de muchas casas del vecindario.

Hacia 1533 Ujué contaba con una población estable que crece ligeramente hasta finales del siglo XVIII, en el que se derriban sus murallas, y ya tiene 170 casas habitadas. A finales del siglo XIV el papa Clemente VII ordena que la iglesia de Ujué sea reintegrada al obispado de Pamplona.

El Santuario de Ujué fue atendido por clérigos de la Orden de San Agustín hasta el siglo XIII en que pasó a manos de clérigos seculares. De aquí procede que los párrocos de Ujué sean llamados Priores, por justo título concedido por el Papa Pío V. El priorato de Ujué fue polémico. En 1570, Felipe II concede a la catedral de Barbastro los prioratos de Larraga, Funes y Ujué, provocando las protestas de los ujuetarras. Felipe V reconduce la situación y decreta los derechos de los solicitantes.

En 1711 se quiso dejar sin efecto el privilegio de doña Leonor, intentando obligar a la Villa de Ujué a pagar sus antiguas pechas al estar en bancarrota la Hacienda Real, tras la Guerra de Sucesión. Dado que los habitantes de Ujué habían tomado partido por Felipe V, éste expide una real cédula firmada en el Buen Retiro y fechada en 20 de noviembre de 1712 "ordenando al Tribunal de la Cámara de Comptos el sobreseimiento de los embargos a la villa de Uxue".

Edad Contemporánea

Ujué sigue creciendo en población y riqueza, de tal manera que aparece citado en el censo de las Cortes de Navarra de 1818 entre las villas más prósperas. El crecimiento continúa durante las dos primeras décadas del siglo XX, alcanzando los 1500 habitantes en el año 1929.

Lugares de interés

Monumentos religiosos



n  Iglesia de Santa María, templo-fortaleza románico del siglo XI. Reformada en el siglo XIV (años 1370 y 1375) y rodeada de una muralla defensiva que constituye una espléndida muestra del gótico navarro.  Posee una amplia nave central gótica, un coro gótico y tres ábsides románicos. El central conserva interesantes arcos románicos, en tanto que en los laterales sobresalen columnas con extraños capiteles y ventanas con arcadas ciegas. Guarda en su interior numerosas obras de arte. Entre las que destaca, tras una rejería gótica, imagen de l a Virgen de Ujué, fechable hacia 1190 y forrada de plata en el XIV, obra máxima de la imaginería románica de Navarra. Conserva también el corazón del rey Carlos II El Malo, bajo cuyo reinado se construyó el tramo gótico del templo y rodeó la iglesia de pasos de ronda y torres almenadas, de las que sólo se conservan dos: la de los Cuatro Vientos y la de los Picos. La iglesia tiene un mirador dirigido al sur, por el que se tiene una magnífica vista de buena parte de la Ribera de Navarra. Fue declarada Monumento Nacional por Orden Ministerial del 26 de junio de 1936 (Gaceta del 11 de julio de 1936). Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Al norte de la iglesia y dentro de unos terrenos bastante amplios denominados Castillazo, se encuentran las ruinas de la Universidad de Carlos II, un aljibe en lo que pudo ser el patio de armas contiguo al paseo de ronda de la basílica, y un solar donde estuvo el torreón del homenaje del castillo. Los demás terrenos del Castillazo,viejas eras en desuso, son zona de indudable interés arqueológico pues es presumible que contengan vestigios de antiguas fortificaciones.

Al sur de la iglesia, el edificio de la casa parroquial que consta de cinco niveles. En los dos primeros hay dos saeteras por nivel. En los siguientes son de destacar las enormes ménsulas que sostienen dos espectaculares balconadas. Éste es un edificio del siglo XIV por lo que también es conocido por palacio de Carlos II.

Otros monumentos religiosos son:

n   Iglesia de San Miguel (en ruinas), en la parte baja del pueblo; la fachada es románica del siglo XIII y la nave rectangular es de estilo gótico. Estado de conservación deplorable.

n   Ermita de la Blanca. A 9 km del pueblo, en la carretera que enlaza Ujué con Murillo el Fruto. Muy reconstruida, inicialmente pertenece al siglo XIII.

n   Cruz del saludo. Data del siglo XIV, ubicada en la confluencia de carreteras a 1,5 km del pueblo.
Migas de pastor

Monumentos civiles

Casi todas las casas están construidas con piedra de mampostería, algunas fachadas son de piedra de sillería, porque los que antiguamente las construyeron eran ricos y quisieron que la fachada estuviera bonita. En las casas se pueden encontrar puertas y ventanas diferentes. Las puertas que se pueden destacar son las que poseen arco rebajado, o arco de medio punto, o arco gótico, o bien con dintel con ménsulas o con dintel recto. Algunas de las puertas más antiguas son del siglo XIV, como la de la casa Prioral (casa parroquial actual) que tiene dintel recto; otra es de arco de medio punto y es del siglo XVI (en la Plaza Mayor, casa Iriarte) y otra es de arco rebajado del siglo XVIII (Casa Juan Cruz en la calle Pilarraña). Otras portadas interesantes se pueden ver el la calle Villeta, (casa de los herederos de Teodoro Izco y casa de los sucesores de Catalina Bustince). Las ventanas antiguamente las hacían chiquitinas para que no les entrara el viento. Las más bonitas son las de arco conopial que son del siglo XV.



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1 comentario:

  1. El lector puede obtener mas información sobre Uxue, su historia y su conjunto monumental si visita la siguiente dirección:
    http://ujue-uxue.blogspot.com.es/
    Es un blog dedicado a la divulgación de todo lo relativo a este pueblo.

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