lunes, 14 de mayo de 2012

Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio


Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio



El Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio1 fue creado en 1955 y es el único parque nacional español situado en la comunidad autónoma de Cataluña.

Está situado en la parte central de los Pirineos repartido entre cuatro comarcas pirenaicas: la Alta Ribagorza, el Pallars Sobirà, el Pallars Jussà y el Valle de Arán, en la provincia de Lérida, abarcando, en su parte central, territorio de los términos municipales de Espot y Valle de Bohí.

 Presenta dos áreas: la oriental, de clima continental y regada por los afluentes del Noguera Pallaresa, que alimentan el lago de San Mauricio, y la occidental (Aigüestortes), de clima atlántico de alta montaña y bañada por los tributarios del Noguera Ribagorzana.

 La geografía del parque es de alta montaña porque gran parte del territorio sobrepasa los 1.000 msnm, con picos que superan los 3.000 msnm. Abundan los lagos de origen glaciar cuaternario. Destacan, entre todos, dos valles: al oeste el valle del río San Nicolás, con sus característicos prados y meandros de los que proviene el nombre de "Aigüestortes" (aguas tortuosas). Al este el valle de río Escrita con el lago de San Mauricio.

El parque tiene 40.852 ha divididos en dos zonas de protección diferenciadas, la zona interna y la zona periférica. La zona interna es la que tiene la categoría de parque nacional, estrictamente hablando y tiene 14.119 ha. Las 26.733 ha de la zona periférica rodean a la zona interna y están destinadas a crear un nivel de protección gradual entre la parte interna, más protegida, y el exterior.

 La zona interna se encuentra, íntegramente, en los municipios del valle de Boí y Espot. En la vertiente de Boí ha de distinguirse el valle del río San Nicolás y la cabecera del valle del río Noguera de Tor. Entre los lagos Llong y Llebreta el río de San Nicolás forma los característicos meandros origen del nombre Aigüestortes, estos meandros, que no son exclusivos de este lugar, se forman en lugares llanos, al rellenarse de sedimentos el espacio ocupado por un antiguo lago.

 En la vertiente de Espot se encuentra el río Escrita y el lago de San Mauricio. En este lago, como muchos otros de los Pirineos, se construyó un conjunto de presas a fin de obtener un mayor rendimiento hidroeléctrico. El lago se encuentra a los pies de los imponentes Encantados. Este conjunto formado por el lago de San Mauricio y Los Encantados es otra de las estampas características de la belleza del parque y el motivo que aparece en el logotipo del parque.

 La "zona periférica" incluye los municipios de Viella y Naut Aran en el Valle de Arán; de Vilaller y valle de Boí en la Alta Ribagorza; La Torre de Cabdella en el Pallars Jussá; y Espot, Alto Aneu, Esterri de Aneu, la Guingueta de Aneu y Sort en el Pallars Sobirá. En esta zona periférica existen rincones de gran belleza y valor naturalista, como el bosque de la Mata de Valencia de Aneu, los valles de Gerber y Cabanes, el circo de Colomers, el circo de Saboredo, el circo de Saboredo, la ribera de Valarties, el valle de Besiberri, los lagos de Cabdella, el pico de Montardo etc….

Historia

 Parque nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio por el acceso de Vall de Boí      El asentamiento humano del Alto Pirineo fue produciéndose a medida que la última glaciación iba retrocediendo. Dentro de los límites del parque no se estableció nunca un asentamiento estable. Pero recientes estudios arqueológicos han encontrado restos de asentamientos humanos temporales ocupados hace más de 8.500 años, en el período Neolítico.

Durante el siglo XIX, coincidiendo con el período de mayor desarrollo demográfico de los valles que circundan al parque, la presión humana fue máxima, con una intensa explotación forestal, ganadera, agrícola y piscícola. Durante la primera mitad del siglo XX se inició la explotación hidroeléctrica en los Pirineos, lo que supuso una alteración profunda del paisaje que hasta entonces se había mantenido bastante bien conservado.

 Ya en 1932 el Plan Maciá contempló la creación del Parque Nacional del Alto Pirineo, pero fue un decreto del Ministerio de Agricultura expedido el 21 de octubre de 1955 el que lo declaró Parque Nacional según la ley de Parques Naturales de 1916 con el nombre de Parque Nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio (nombre que no ha sido derogado ni cambiado oficialmente), con una extensión inicial de 9.851 ha. En ese momento era el quinto parque nacional de España y el segundo de los Pirineos después de Ordesa.

 El 6 de abril de 1957 se aprobó el primer reglamento de Aigüestortes. Este reglamento prohibía la caza y regulaba la pesca y los aprovechamientos forestales que siguieron realizándose dentro del interior del parque.

El 30 de marzo la Generalidad de Cataluña promulga la Ley (7/1988, de 30 de marzo) de reclasificación del Parque Nacional, de acuerdo con la ley catalana de espacios naturales de 1985. Un aspecto importante de esta ley es la creación de la zona periférica de protección con el objetivo de garantizar una completa protección de los recursos naturales y evitar los posibles impactos ecológicos y paisajísticos procedentes del exterior.

 A partir de este momento, se endurece la normativa y se prohíben la pesca, la acampada, las explotaciones forestales y de cualquier otro recurso natural, excepto los pastos y las hidroeléctricas que tienen concesiones en vigor. En la zona periférica solo se permiten los usos y aprovechamientos tradicionales compatibles con los objetivos de protección y conservación del medio. Esta ley comporta el final de la cohabitación entre la administración central y la autonómica. El Estado deja de reconocer a Aigüestortes como parque nacional.

 El 5 de noviembre de 1997, a instancias de un recurso de la Generalidad de Cataluña, se modifica la ley 4/1989 de espacios naturales española, posibilitando la gestión de los parques nacionales por parte de las Comunidades Autónomas y la vuelta de Aigüestortes a la red de parques nacionales de España.

Patrimonio

La geomorfología del alto Pirineo permite que los ecosistemas que se dan dentro del parque sean muy variados, por una parte a causa de las diferentes altitudes y por otra, la orientación de las vertientes.

 En todas las altitudes existen pequeños ecosistemas producidos, bien por las umbrías, los márgenes de ríos rápidos o a los lagos de aguas tranquilas.

Vegetación

En las partes bajas de los valles, en el piso montano hasta unos 1.500 m, se encuentran mayoritariamente bosques caducifolios con roble pubescente, fresno, haya y avellano. Estos lugares, pero, han sido los más alterados secularmente por la acción humana y en muchas ocasiones están ocupados por prados de siega o de diente, matorrales dominados por boj o bosques secundarios de pino silvestre.

 Más arriba, de 1.500 m hasta encima de los 2.000 m, comienza el dominio de los pinares de pino negro. En el estrato arbustivo de las partes umbrías vive el rododendro y el arándano". La gayuba y el enebro prefieren lugares más soleados. En las vertientes más umbrías y húmedas, por debajo de los 2.000 m crecen importantes bosques de abeto. La Mata de Valencia es el abetar más importante de los Pirineos. Acompañando al bosque se localizan el mostajo y los serbales (el serbal de cazadores, y el Sorbus chamaemespilus), arbolillos de poca altura caracterizados por el color grisáceo de sus troncos y ramas, así como por sus frutos rojos que desde el mes de julio persisten hasta el invierno.

 En los pastos alpinos, por encima de los 2.300 m, ya no existen los bosques pero se pueden encontrar numerosas especies de la flora de alta montaña, por ejemplo la genciana alpina, la genciana nival, la genciana de Burser, la saxífraga púrpura o diferentes ranúnculos.

 Una parte de las especies del Parque (aproximadamente un 8%) son endemismos pirenaicos en sentido amplio. Alrededor del 7% tienen distribución estrictamente bóreo-alpina o ártico-alpina, y llegaron a los Pirineos durante la última glaciación. El grupo más importante de especies de la flora del Parque corresponde al elemento eurosiberiano, es decir, a las plantas propias de la Europa central húmeda.

Fauna

 La fauna del parque, aunque es muy interesante, se comporta discretamente y es difícil de observar. Hace falta paciencia y un poco de suerte para ver a las especies más emblemáticas. Aproximadamente hay unas 200 especies de vertebrados, de las que casi dos terceras partes son aves. Cabe destacar la presencia del urogallo, el águila real, el quebrantahuesos, el buitre leonado, la perdiz nival, el pito negro o el treparriscos.

 Se encuentran también paseriformes tales como el arrendajo, la lavandera blanca, el gorrión alpino, el agateador norteño o el roquero rojo.

 Algunos de los mamíferos más representativos son el sarrio o rebeco (Rupicapra rupicapra), el jabalí, el armiño, la marta, el lirón gris, la ardilla roja o el corzo. En las orillas se puede encontrar el desmán de los pirineos).

 La marmota y el gamo (las dos últimas fueron introducidas durante el siglo XX).

 Los dos ríos principales, el San Nicolás y el Escrita, y la mayoría de los lagos están poblados por la trucha común que tiene que compartir el espacio con otras especies piscícolas alóctonas que fueron introducidas años atrás por los pescadores.

 Entre los anfibios, el tritón pirenaico, endémico del norte de la Península Ibérica, es significativo por su rareza.

 En cambio la rana bermeja es muy abundante. Se encuentran también reptiles como la culebra verdiamarilla o la venenosa víbora.

Senderismo

 Durante el verano el parque se llena de senderistas que recorren todos los caminos. Hay muchas posibilidades, aunque algunos de los pequeños senderos que aparecen en los mapas son difíciles de encontrar o requieren de una buena condición física. Es necesario ser prudente a la hora de planificar la visita y informarse previamente de la dificultad de la opción deseada. El sendero de Gran Recorrido transpirenaico, GR-11, cruza el parque de lado a lado.

 Los centros de información del Parque de folletos de itinerarios destinados especialmente a los senderistas donde se proponen excursiones fáciles y muy recomendables. Algunas de ellas son:

 Por la parte de Bohí, desde el lago de LLebreta hasta el lago Llong siguiendo el río San Nicolás. En este recorrido una pasarela, adaptada para persones con discapacidad física que deben usar una silla de ruedas, permite contemplar los magníficos prados y meandros del llano de Aigüestortes.

 Por la parte del lago de San Mauricio, desde San Mauricio, pasando por la cascada, hacia el lago de Ratera y hasta el mirador que se encuentra encima del lago. Desde este mirador se tiene la mejor perspectiva para ver el lago de San Mauricio. Desde el lago de Ratera, una segunda opción permite llegar hasta las Agujas de Amitges donde comienza a apreciarse el ambiente de la alta montaña.

 Desde el aparcamiento de la Peülla, en la vertiente pallaresa del Puerto de la Bonaigua, al lago de Gerber.

 Desde los Baños de Tredós, en el Valle de Aran, hasta llegar al refugio de Colomers y recorrer el circuito de los lagos del circo de Colomers.

 Desde el lago Gento se puede visitar el lago Tort y llegar al refugio de la Colomina o al lago de Saburó.

 Con una cierta dificultad:

 Travesía Espot-Boí, por el Portarro de Espot, con panorámicas inolvidables.

 Travesía Arties-Espot, subiendo hacia el Refugio de la Restanca y pasando, después, por Colomers y Amitges, bajando hacia el lago de San Mauricio.

 Para los más osados

 El camino denominado Carros de fuego. Es un reto que permite completar un recorrido circular por algunos de los refugios guardados de esta zona. Aunque la versión competitiva puede completarse en menos de 24 hores, se recomienda destinarle un mínimo de cuatro días.

 Actualmente se esta acabando la señalización de una nova propuesta: "Caminos Vivos": se trata de un sendero que da la vuelta al Parque pasando por las poblaciones de su entorno y que ha significado la recuperación de un buen número de caminos antiguos que recorrían estos valles cuando aún no existían las carreteras.

Otras actividades de montaña como el alpinismo, la escalada, las raquetas de nieve o el esquí de travesía también se pueden llevar a cabo en el interior del Parque Nacional que ofrece muchas oportunidades para los deportistas. Los refugios de montaña, donde necesariamente hay que dirigirse para pernoctar, son espacios que facilitan poder conseguir objetivos más ambiciosos.

Enlaces:
Refugio de la Restanca
Refugi Colomers
Refugi d’Amitges
Refugi Sant Maurici „Ernest Mallafré“
Refugio de Josep Maria Blanc
Refugio de Ventosa y Calvell
Refugio de Colomina
Guia de aigüaestortes


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